Despedida
El vacío que siento es tan profundo que siento que me iré apagando lentamente, que mis ilusiones se ha hecho añicos, y que mi futuro se vislumbra doloroso.
No quiero sentirme así pero mi dolor es tan grande, que me sofoca, no me deja respirar, siento una opresión muy fuerte en mi pecho, siento que el corazón me duele...
¿Por qué todo es tan complicado? ¿Por qué el amor duele? No debería ser así. Sin embargo, lo es. Amar es un sentimiento tan fuerte que no se puede reprimir, que solo se puede sentir y entregarse a él. Pero amar también es una decisión aunque no siempre tengamos la fuerza necesaria para afrontar lo que resulte de ella. Amar desde el compromiso de respetar a la otra persona y los acuerdos con ella establecidos puede ser difícil si no dejamos de lado nuestro ego y las conductas irracionales a las que puede conducir. Hoy sufro por ello. Y lo peor, que sufro en la distancia y la soledad, en la incertidumbre del perdón de aquello que me ha lastimado. Más aún, sufro desde el temor de perdonar y volver a sufrir una vez más, otra vez. No me explico cómo lo que uno entrega no es valorado por aquel que dice amarte. Y sufro porque en el fondo, mi deseo es estar contigo a pesar del daño recibido. Me rehuso a creer que todo lo vivido, todo lo sentido, todo lo soñado eran solo ilusiones que vivían en mi cabeza. Porque eso no se puede fingir ¿o es que sí? Me niego a creer que era una magistral actuación. Me niego porque yo lo sentí real, único, mágico... no puede ser una mentira.
Pero por otro lado, las mentiras se vuelven verdades cuando la realidad te golpea en la cara, no una, sino múltiples veces. Las evidencias, los hechos demuestran lo contrario a lo que se creía. Y aquí es dónde uno debe racionalizar que no obstante tu sentir y lo que en repetidas veces te repites internamente para detener el dolor, las personas no son y no sienten lo que aparentan. Por más que te repitan que te aman, por más que sientas que esa persona es la indicada, no puedes ignorar los hechos. Y aquí el único hecho es que aquella persona que amas con todo tu ser priorizó su ego y su necesidad de conservar sus opciones antes que el amor y los acuerdos establecidos contigo. Eso debería bastar para sosegar el deseo incontrolable de verle y perdonarle. Eso debería bastar para olvidarle, para dejarle ir, porque esa persona no esta lista para ti, no ahora y quizá nunca. Porque el dolor causado puede apagar el más fuerte de los sentimientos. Pero ¿bastará? Solo el tiempo lo dirá... pueden pasar años y no haber garantía de ello, que si no lo he comprobado yo...
Y aunque sienta que muero literalmente de amor, a la vez me siento feliz de ello, porque soy capaz de sentir y porque eso me recuerda que estoy viva y que soy humana, que aún tengo la capacidad de amar y de sentir dolor, y eso al final es lo que importa.
Para siempre es un lapso inconmensurable de tiempo al igual que el sentimiento que tengo por ti, gracias por tanto.
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